Política de Calidad

  • Reducir los tiempos de espera en consulta externa y en los servicios de urgencia como respuesta a las demandas de los usuarios.
  • Efectuar estrategias enfocadas a disminuir el tiempo de espera quirúrgico.

El tiempo de espera para cirugía es uno de los problemas más serios que enfrentan los sistemas de salud de los países desarrollados. Es también el principal motivo de insatisfacción de sus usuarios. En México no conocemos la magnitud real de este problema debido a que las programaciones se establecen en función de la capacidad de respuesta de los hospitales para periodos relativamente cortos, por lo que se desconocen las necesidades reales de la población. Sin embargo, las percepciones de los prestadores de servicio indican que se trata de un fenómeno que va al alza y que impondrá presiones crecientes a las instituciones.

Al tiempo de espera para cirugía se agrega, con cierta frecuencia, la cancelación del acto quirúrgico en la fecha señalada. En la cancelación de las cirugías programadas se pueden encontrar dos modalidades: suspensión del acto quirúrgico cuando el paciente se encuentra hospitalizado o la cancelación del mismo mientras el paciente es atendido ambulatoriamente. De igual forma, las causas de la cancelación se pueden clasificar en dos grandes categorías: causas atribuibles a los servicios de salud y atribuibles al paciente.

La cancelación de una cirugía tiene efectos negativos tanto para el paciente como para los servicios de salud. Sin embargo, cuando ésta se cancela con el paciente hospitalizado y no es ocasionada por la condición de salud del enfermo, los efectos de la suspensión son mayores. En el caso del paciente se genera mayor incertidumbre y pérdida de confianza en las instituciones, y se alteran los arreglos familiares y laborales planeados con anticipación, entre otros. Para los servicios de salud, la suspensión de una cirugía también tiene consecuencias negativas en términos de costos por los días de estancia del paciente y por la pérdida de horas-trabajador que moviliza a una actividad que finalmente no se realiza.