Historia

Antecedentes

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Busto del Dr. Agustín O’Horán y Escudero situado en la entrada de la Consulta Externa del hospital actual. Foto: Marco Palma, 2014.

El primer hospital que hubo en la ciudad de Mérida, Yucatán, se fundó casi inmediatamente después de la conquista. Desde esa época “se hizo notar la necesidad de tener un refugio en donde pudieran ser atendidos los conquistadores solteros, forasteros de paso y pobres de solemnidad en caso de enfermedad”. No fue sino hasta el año 1550, durante el gobierno del primer Alcalde Mayor Gaspar Suárez de Ávila, cuando la idea tomó forma y se hizo realidad. Con tal fin el alcalde Suárez de Ávila y su esposa Isabel de Cervantes de Lara y Andrade, donaron el terreno contiguo a su residencia para la fundación del primer hospital de Mérida, terreno situado al norte del escogido para construir la Catedral.

Duró algunos años su construcción, según puede verse por una lápida que lleva la siguiente inscripción: “Se erigió y dedicó este Hospital en 18 de Mayo de 1562″. De acuerdo a las costumbres de la época, no se concebía la existencia de un hospital sin capilla y en sus mismos terrenos se construyó una pequeña iglesia, para que le sirviera de capilla al hospital. Dicha capilla existe hasta hoy (año 2014) en el lugar donde se cruzan las calles 61 y 58, con su pórtico de piedra labrada sobre la calle 61, a un costado de la Catedral.

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Lápida conmemorativa del primer hospital de Mérida, ubicado a un costado de la Catedral de Mérida. Foto: Marco Palma, 2014.

Mirando con atención puede verse que el pórtico está ornado con un rosario labrado en la misma piedra. La explicación de esto la encontramos en la “Relación de Fray Diego de Landa” que al hablar de Mérida, dice: “está fundado en esta ciudad un hospital cuya invocación es Nuestra Señora del Rosario en el sitio y solar que dio para el mismo efecto Gaspar Suárez de Ávila”. Este local desde diciembre de 1986 es el “Museo de la Ciudad”

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Hospital San Juan de Dios, primer hospital de Mérida. Foto: Marco Palma, 2014. 

Años después el hospital se transformó en hospital y convento, concluyéndose la obra en 1625. En dicho año (el 6 de diciembre) el obispo Fray Gonzalo de Salazar entregó el hospital a los religiosos de la Orden de San Juan de Dios, comenzando a llamarse Hospital de San Juan de Dios. Por la misma época Diego García de Montalvo comenzó a construir una iglesia o ermita al oriente de la ciudad para que fuera Monasterio de Recoletos y la donó a los religiosos de la Orden de San Francisco, recibiendo el nombre de Iglesia del Tránsito de la Madre de Dios o Iglesia de la Mejorada. En una lápida de piedra existente hasta hoy en el interior y junto a la puerta mayor se lee en español actual: “Año de 1640, a 22 de enero, se dedicó esta Iglesia del Tránsito de Nuestra Señora, siendo Pontífice Urbano VIII y reinando en España Felipe IV…”

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Lápida conmemorativa de la Iglesia de la Mejorada, lugar donde estuvo el primer Hospital Agustín O´Horán. Foto: Marco Palma, 2014. 

En el mismo terreno se construyó un convento y de 1688 a 1694 se adaptó el edificio para que al mismo tiempo “sirviera de Hospital a los frailes franciscanos miembros de la Orden. Ya había pues, dos hospitales: el de San Juan de Dios que cumplía su humanitaria labor al servicio del pueblo, conforme al concepto cristiano (hacer el bien y ayudar al prójimo que sufre) y el hospital de los franciscanos para atender solamente a los religiosos de esa Orden..

En las postrimerías de la Colonia, 30 de mayo de 1821, un decreto de las cortes españolas ordenó la extinción de los conventos y el Jefe Supremo Político y Capitán General de Yucatán, Juan María de Echeverri y Manrique de Lara, expulsó a los Juaninos y trasladó el hospital al local del ex-convento franciscano, obligando al Ayuntamiento de la ciudad a sostenerlo.

En el año 1828, ya declarada la independencia de España, el Gobernador José Tiburcio López Constante, ante la incompetencia del Ayuntamiento para sostener el hospital, dispuso que lo devolvieron a los Juaninos, regresando al mismo sitio que antes había ocupado al norte de la Catedral y comenzó a llamársele Hospital General de San Juan de Dios.

Más tarde, por decreto del Congreso del 10 de febrero de 1832, se hizo cargo de este hospital el Gobierno del Estado con la denominación de Hospital General de Mérida. Al año siguiente, durante el mismo gobierno de Tiburcio López y Constante, se fundó la Escuela de Medicina en la Universidad del Estado, siendo el primer Director el Dr. Ignacio Vado y Lugo, el Hospital General de Mérida fue destinado para las prácticas clínicas de los alumnos.

En este hospital, el 4 de junio del año 1847, el Dr. José Matilde Sansores dio la primera anestesia general con éter (un año después de que Warren y Morton la habían aplicado en Estados Unidos) a una persona que requería de la amputación de la mano izquierda, destruida por explosión de una bomba; el Dr. José María Tappam practicó la cirugía. En 1852, el mismo Dr. Tappam hizo la primera talla perineal y en 1884, operó por primera vez un absceso de la mama. En el año 1885, el Dr. Manuel Arias Durán hizo la primera sinfísionotomía y el Dr. Augusto Molina la primera operación de hernia estrangulada.

Con motivos de sobra, en el año 1862, ya habiéndose hecho cargo del hospital tras la muerte del Dr. Ignacio Vado, el Dr. Agustín O’Horán y Escudero puso a consideración del gobernador Lic. Liborio Irigoyen Cárdenas, la iniciativa de “que el Hospital General que se hallaba todavía a un costado de la Catedral de Mérida, fuera trasladado a otro sitio menos céntrico y el escogido fue el antiguo convento franciscano de la Mejorada, que prácticamente estaba abandonado. El lugar ofrecía ventajas por sus condiciones: lejos del bullicio del centro, con patio amplio, una iglesia que comunicaba con el edificio y en la cual podrían oír misa los enfermos.

El Hospital Agustín O’Horán en su primer edificio de tipo colonial

En el período del gobierno de Estado del General Octavio Rosado y después del fallecimiento del Dr. Agustín O’Horán y Escudero, acaecido en septiembre de 1884, el Hospital General de Mérida cambió de nombre y se acordó que llevara el nombre de Hospital Agustín O’Horán, para perpetuar la memoria de tan prestigioso médico, con la general y unánime aprobación del pueblo. Poco después, en 1885, se colocó en el interior del edificio un monumento con su efigie y al pie de ella una lápida de mármol con una inscripción en latín, esculpida por don Leopoldo Tomassi. Este monumento posteriormente fue trasladado al local construido e inaugurado en 1906 por el General Porfirio Díaz.

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Lápida original en homenaje al Dr. Agustín O´Horán, ubicada en el pasillo principal del frontispicio del antiguo hospital, inaugurado en 1906. Foto: Marco Palma, 2014. 

En la época del Gral. Guillermo Palomino (gobernador interino del Estado de 1886 a 1889), la dirección del hospital estuvo encomendada al Dr. José Dolores Patrón Peniche y posteriormente al Dr. Augusto Molina Solís. El Dr. Molina supo aprovechar su prestigio para hacer una labor beneficiosa para el Hospital y para la enseñanza. Con su espíritu dinámico, de juicio recto, amante de la ciencia y del progreso de la Medicina, con gran cariño para el Hospital y para la Escuela de Medicina, de la que también fue director durante muchos años, supo escoger a sus colaboradores y creó en ambos establecimientos un ambiente de disciplina, de adelanto, de mejoramiento en su programa de trabajo, logrando de esta forma que la Escuela y el Hospital comenzarán a labrarse la fama que hoy poseen. Ahí se formaron los afamados doctores: Aureliano Urrutia, José Patrón Correa, Mauro Buenfil, Eduardo Gutiérrez, Alonso Gasque, Alberto Berrón y Eduardo Aldana, entre otros.

En 1886, los doctores Augusto Molina y Ricardo Sauri, cirujanos del Hospital, dándose cuenta de lo impropio que era tener en las mismas salas enfermos de medicina y enfermos de cirugía, crearon el Departamento de Cirugía con sala de hombres y sala para mujeres.

En la época que se hizo cargo del departamento de cirugía del hospital el Dr. José Patrón Correa (1891-1892), se practicaron la talla hipogástrica, la canalización de las cavidades supurantes con tubos de caucho y oclusión completa, la curación radical de las hernias, la uretrotomía interna (como acto preliminar para la dilatación de la uretra con las Bujías Beniqué), la uretrotomía externa y el cateterismo retrógrado (en los casos de ruptura traumática de la uretra), la prostatectomía por el método de Freyer, la toracoplastía, la operación del empiema, la operación del absceso hepático, la nefrostomía, la nefrectomía, la sutura metálica de la rótula fracturada, la trepanación del cráneo, la apendicectomía, los injertos cutáneos por el método de Ollier y las síntesis óseas.

En el año de 1902 no había más que un Servicio de Cirugía, el cual estaba a cargo del Dr. Saturnino Guzmán Cervera y ello era en el antiguo Hospital de la Mejorada. En dicho año, por iniciativa del Dr. Augusto Molina, director del hospital, se creó el Servicio de Cirugía de Mujeres nombrándose al Dr. Manuel Palma Mena (recién graduado en París), para el cargo de cirujano de dicho servicio. En 1905 entró a sustituirlo el Dr. Ignacio Molina, que acababa de llegar de Alemania, habiéndose graduado en la Universidad de Friburgo. En el mismo año se creó el segundo Servicio de Cirugía de Hombres y se nombró Jefe de dicho servicio al Dr. Eudaldo Ferráez, acabando de llegar de la Facultad de Medicina de París.

El hospital estuvo en este sitio hasta el año 1906 en que fue trasladado al amplio lugar que hoy ocupa, en el rumbo poniente de la ciudad de Mérida, Yucatán. Allá, en este Hospital de la Mejorada, iniciaron su carrera médica, bajo las enseñanzas de algunos discípulos de los doctores Ignacio Vado Lugo y Agustín O´Horán y de otros médicos, que habían cursado sus estudios en el extranjero, como el Dr. José María Tappam de la Universidad de Harvard y el Dr. Ricardo Sauri en la de París. En suma, sus antiguos y adustos espacios vieron las actividades desarrolladas por los destacados maestros: Ignacio Vado, Agustín O’Horán, José Dolores Patrón, Augusto Molina Solís, Manuel Arias, Joaquín Acevedo Acosta, Francisco Losa, entre otros.

El Hospital Agustín O´Horán se traslada al edificio porfiriano

Como es de notarse, ya había iniciado una etapa de conceptos nuevos y sus consecuentes técnicas, sobre todo en cirugía, que vinieron a deslumbrar a propios y extraños de la medicina. Esta práctica médica novedosa en sus bases científicas y en sus resultados, impactó no sólo en la vida del nuestro hospital de fines del siglo XIX, sino que a todo el pueblo de México. En el hospital, todavía en el Convento de Mejorada, el Dr. Saturnino Guzmán Cervera, recién llegado de la Facultad de París y discípulo de los famosos cirujanos Trelat y Verneuil, realizó intervenciones quirúrgicas atrevidas para la época; el Dr. Guzmán tenía el respaldo de la teoría y la práctica de los conceptos de Pasteur y Lister, sobre la asepsia y la antisepsia, por consiguiente los adelantos en la cirugía eran grandiosos.

En 1902 inició su período gubernamental el Lic. Olegario Molina Solís y por instancias de su hermano, el Dr. Augusto Molina, se comenzó la construcción del nuevo Hospital. Con las nuevas ideas sobre la medicina, el ex convento de la Mejorada ya no reunía las condiciones para ser un hospital; en su época había llenado su cometido, pero en pleno auge la era de la asepsia y la antisepsia, el concepto de hospital había cambiado. Las salas para los enfermos eran oscuras y húmedas, la sala de operaciones pequeña, oscura y sin ventilación, así como, que a pocos metros del Hospital había una estación de ferrocarril.

Cuando Olegario Molina llegó al Gobierno del Estado, fue la oportunidad de concretar el plan que desde hacía varios años tenían los médicos del antiguo hospital. El Dr. Augusto Molina, entonces director del Hospital, sugirió a su hermano la idea de construir un nuevo establecimiento cuyo plano y proyecto ya había esbozado y así fue que el 5 de febrero de 1902, cuatro días después de la toma de posesión del Gobernador Molina, invitó a un grupo de personas para asistir a una reunión en el Palacio de Gobierno y les expuso sus planes y estando todos de acuerdo, se nombró la Junta de Beneficencia que se encargara de la administración de los fondos que se reunieran y de la vigilancia de la construcción del nuevo hospital. La directiva de esta Junta quedó integrada por Pedro Peón de Regil, presidente; Dr. Luis F. Urcelay vice-presidente; Fernando Casares Martínez, secretario; Enrique Muñoz Arístegui, tesorero, y vocales: Pedro Leal Gamboa, D. David Vales, Lic. Emilio García Fajardo, Armando G. Cantón, Rafael Peón Losa, Enrique Cámara, Agustín Vales, Manuel Zapata Martínez, Rogelio Suárez, Eulalio Casares, Augusto Peón, Álvaro Peón de Regil y Manuel Pasos Gutiérrez.

Lic. Olegario Molina Solís y Dr. Luis Augusto Molina Solís. Foto: www.meridadeyucatan.com, 2014.

Lic. Olegario Molina Solís y Dr. Luis Augusto Molina Solís. Foto: www.meridadeyucatan.com, 2014.

Para construir el Hospital se escogió un terreno de cien mil metros cuadrados situado al poniente de la ciudad, antiguo paraje de Santa Catarina, junto al camino de Sisal. Se encargó la obra al Ingeniero militar Salvador Echegaray y Lattine. La planificación fue semejante a la de un hospital de Milán, con una capacidad de 400 camas distribuidas en pabellones o salas de 20 camas, contando además con edificios para administración, dirección, cocina, lavandería, costurería, farmacia, laboratorios de análisis, anfiteatro para anatomía patológica, disección y dos salas de operaciones: una en el ala norte y otra en la sur. Cada sala de operaciones con cuarto de anestesias, cuarto de desinfección y vestuario para el cirujano y sus ayudantes, cuarto para el arsenal y cuarto para la esterilización de los instrumentos y material quirúrgico. Fue inaugurado el día 6 de febrero de 1906, por el presidente de la República, Gral. Porfirio Díaz Mori y se puso en servicio en Marzo del mismo año.

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Hospital Dr. Agustín O´Horán en construcción (1904). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

Al comenzar su vida el nuevo Hospital en 1906 contaba con tres servicios de cirugía, dos de hombres y uno de mujeres. El primero de hombres ocupaba los pabellones 2, 3 y 12 y el segundo ocupaba los pabellones 4 y 5; el de cirugía de mujeres ocupaba dos pabellones. El primer Servicio de Medicina de hombres estaba en el pabellón 7 y el segundo de Medicina de mujeres en el pabellón 8. Existían además los Servicios de Infancia, Maternidad, Venéreo-Sífilis, Servicio de Tuberculosis y Lepra, de hombres y de mujeres. Estos últimos estaban situados en el lado poniente del Hospital y aislados mediante un enverjado de hierro.

Busto

Busto del Dr. Agustín O´Horán y Escudero sobre un pedestal que lleva una copia de la lápida original. Ubicado en la entrada de la Consulta Externa del hospital actual. Foto: Marco Palma, 2014.

Frontispicio

Hospital Dr. Agustín O´Horán. Frontispicio (1930). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

Parte-posterior

Hospital Dr. Agustín O´Horán, parte posterior de la entrada (1911). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

ServMedicina

Hospital Dr. Agustín O´Horán. Servicio de Medicina (1915). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

El Dr. Ignacio Molina, quien había sido nombrado en 1905 jefe de Servicio de Cirugía de Mujeres, impulsó la medicina y la cirugía y al inaugurarse el nuevo hospital procuró que la asepsia y la antisepsia sean una efectiva realidad, para la cual trajo de París modernos autoclaves para esterilizar las compresas de gasa, los campos operatorios y las vestimentas de los cirujanos; se adquirió un instrumental moderno, bien equipado y suficiente, destinándose los antiguos para las clases de medicina operatoria y disección.

Expulsion

Hospital Dr. Agustín O´Horán. Sala de expulsión (1962). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

Los servicios funcionaban con un médico, un practicante y un ayudante del practicante. Los practicantes eran alumnos de los tres últimos años y los ayudantes eran alumnos de los tres primeros años; los turnos de los alumnos eran trimestrales y su obligación era pasar visita diaria acompañando al médico y hacer una guardia cada cinco días, en Mujeres, los del sexto año, en Hombres los del quinto año y en Farmacia los del cuarto año.

Practicantes

Hospital Dr. Agustín O´Horán. Practicantes con el Doctor (1935). Foto: Fototeca Pedro Guerra

La Farmacia era considerada también como un Servicio al que estaban obligados todos los alumnos desde que ingresaban a la escuela, con el cargo de ayudantes de practicante los de primero y segundo año. De este modo adquirían conocimientos que los preparaban para hacer con más eficiencia los estudios de Terapéutica y Farmacología.

En esa época la terapéutica no estaba dominada por la industria de las medicinas de patente y la farmacia era realmente una farmacia, los médicos sabían prescribir una fórmula magistral adecuada a cada caso y en la farmacia del Hospital se despachaban diariamente no menos de 300 recetas. Ya desde esa época se usaba la vía hipodérmica y las ámpulas se importaban de Francia y de Alemania.

Farmacia

Hospital Dr. Agustín O´Horán. Un practicante con su maestro en la Farmacia (1920). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

En el período revolucionario, con los cambios constantes de la moneda, el hospital tenía muy pocos recursos provenientes de la Junta de Beneficencia. Al erigirse el orden y el Gral. Salvador Alvarado tomó el Estado, la Junta de Beneficencia se declaró incompetente para continuar sufragando los gastos y el gobierno se encargó del sostenimiento del hospital. Desde entonces el Hospital Dr. Agustín O´Horán está totalmente auspiciado por el presupuesto del gobierno, sea este Estatal o Federal.

En el gobierno de Carlos Castro Morales (1918-1920) se creó el Servicio de Fisioterapia, nombrándose como titular al Dr. Luis Cáceres Novelo, al mismo tiempo que era jefe de anestesia. En esa época se practicaba la anestesia por inhalación con cloroformo, mezclas de cloroformo y éter o sólo éter con la mascarilla de Ombredanne. También se hacía anestesia local con solución de cocaína, que había comenzado a practicar desde hacía varios años el Dr. Saturnino Guzmán y algunas veces la anestesia raquídea. Años después se adquirieron modernos equipos de anestesia y gente nueva adiestrada en Estados Unidos empezó a destacar en esta importante rama auxiliar de la cirugía.

En 1920 llegó de París el Dr. Alberto Rendón Peón, recién graduado en dicha facultad, habiendo sido discípulo de los mejores ginecólogos de París, para hacerse cargo del Servicio de Cirugía de Mujeres, puesto que anteriormente ostentaba el Dr. Eudaldo Ferráez. El Dr. Rendón trajo algunas innovaciones en técnica quirúrgica, fue cuando por primera vez se practicó en las laparotomías, después de la extirpación de voluminosos tumores del vientre, un drenaje con apósito destinado a asegurar la limpieza de la cavidad abdominal, el drenaje Mickuliks. Trabajó en ese servicio hasta diciembre de 1944 y entró a sustituirlo el Dr. Gustavo Casares Rendón, quien a su vez dejó el servicio en julio de 1945 y entonces fue nombrado el Dr. Andrés Peniche Cantón, discípulo del maestro Guzmán, a quién había sustituido varias veces durante licencias por enfermedad o por viaje a la capital.

Durante el gobierno del Álvaro Torres Díaz (1926-1930) y siendo director el Dr. Gustavo Vega Loyo, se nombró un Consejo o Junta de Administración de los establecimientos de beneficencia sostenidos por el Estado, habiendo sido su primer presidente José María Medina Ayora. Su primera disposición fue la creación del “Internado” que consistía en que todos los practicantes tenían la obligación de vivir en el hospital y pasar visita en su servicio todas las tardes (además de la visita matutina a la cual asistía el jefe del servicio). Se amplió el comedor para dar cabida a los 18 practicantes que formaban el grupo de esa época y se acondicionó un cuerpo de edificio con varios cuartos, para dar alojamiento a los practicantes. En los servicios no había médicos adjuntos, el ayudante del cirujano era el practicante del servicio y si se necesitaba más personal para completar el equipo, se solicitaba algún otro practicante, aunque no fuese del mismo servicio, también se recurría al estudiante que en el mismo servicio desempeñaba el cargo de ayudante del practicante.

Recién había llegado de Paris el Dr. Carlos López Alonso y de Estados Unidos el Dr. Pastor B. Molina, después de especializarse en órganos de los sentidos (cuando el Dr. Vega Loyo estaba de director), se creó en el hospital el servicio de oftalmo-laringología, en donde comenzaron a ser atendidos los que padecían de alguna enfermedad o afección de ojos, oídos, nariz y garganta, el jefe del área era el Dr. López Alonso. En ese servicio fue donde se practicaban, por primera vez, la extracción de cuerpos extraños de la tráquea y del esófago. Previamente, cuando no habían especialistas de este tipo, en los servicios de Cirugía General los Dres. Eudaldo Ferráez y Saturnino y Ernesto Guzmán, hacían las operaciones de cataratas, de mastoiditis, extirpación de amígdalas y corrección de estrabismo.

En el año de 1931, en el período del gobierno de Bartolomé García Correa (1930-1934), siendo director el Dr. Juan Helguera Fernández, el Dr. Ernesto Guzmán Méndez practicó las experiencias del Dr. Serge Voronoff en enfermos de edad avanzada que voluntariamente se prestaron para hacerles los injertos glandulares y los tuvo en observación durante algún tiempo para apreciar los resultados. También fue el año que el Dr. Saturnino Guzmán Cervera recibió su jubilación, sin embargo no dejo de asistir al hospital, quedándose con el cargo de médico consultor, cargo que desempeñaría hasta sus últimos días. Su puesto sería ocupado por el Dr. Pedro Cámara Milán, pues contaba con varios años de experiencia en el Sanatorio Ferrocarrilero y en el Sanatorio de la Beneficencia Española.

Siempre en el año 1931, el Dr. Alonso Patrón Gamboa, que ya pertenecía al cuerpo médico del hospital desde el año 1929, fue nombrado jefe del nuevo Departamento de Rayos X. Comenzaron a hacerse radiografías en el hospital, constituyendo esto una importante mejora de los servicios. Poco tiempo después fue sustituido el Dr. Patrón Gamboa en el Departamento de Radiografía, por el Dr. Cirilo J. Montes de Oca, que habría de llegar a ser un experto en esta rama y en radioterapia.

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Hospital Dr. Agustín O´Horán. Departamento de Rayos X. (1934). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

Con la intención de integrar las actividades de gobierno y administración de los establecimientos de atención de la salud y hacerla más participativa con miembros de la sociedad civil, el gobernador Ernesto Novelo Torres (1942-1946) instituyó el Patronato de Asistencia Social, quedando el director del Hospital Dr. Agustín O´Horán como presidente y en el inicio fue nombrado director del hospital el Dr. Mauro Buenfil Ramírez (1942-1944), como secretario el C.Q.F. Eloy Peniche Alcocer, tesorero Manuel Bravo Gómez, como vocales, el Dr. Carlos Urzaiz Rodríguez (Director de Hospital Ayala), Dr. José Lavalle Peniche (Hospital del Niño) y Julio Patrón Cervera. También contó con el Dr. Max Vadillo O, representante del Gobernador. El Dr. Buenfil modernizó la Farmacia, acondicionó los comedores de los empleados y de los practicantes para que sean más higiénicos, rehabilitó los servicios sanitarios de todos los pabellones y creó el Servicio de Urología, para lo cual nombró como jefe al Dr. Alberto Colomé Bouzá.

El Dr. Alfonzo Albertos Tenorio fue nombrado Director del Hospital Dr. Agustín O´Horán el 15 de noviembre de 1944, cumpliendo un breve período pues fungió como tal hasta el 21 de febrero de 1945, cuando se hizo cargo de esa dirección el Dr. Benjamín Góngora Triay. Al Dr. Góngora le tocó fundar el Servicio de Ortopedia (1948) y poner como jefe al Dr. Enrique Escalante. También comienza la modernización de las instalaciones del hospital, pues estaba llena de emparches, escombros y adaptaciones. También fueron sustituidas algunas áreas deportivas, como una cancha de tenis y un tablero de basquetbol, por jardines y áreas verdes.

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Hospital Dr. Agustín O´Horán. Unidad de Ortopedia. (1951). Foto: Fototeca Pedro Guerra.

El 8 de Septiembre 1952 siendo Gobernador del Estado Humberto Esquivel Medina, fue nombrado el Dr. Rubén Ricalde Gamboa como Director del hospital durante una semana, ya que el 12 de septiembre de ese mismo año lo relevó de su cargo el Dr. Antonio Cabrera Rodríguez, quien estaría de director, salvo por un interinato del Dr. Delio Aguilar Vázquez del 16 de abril al 8 de mayo 1958, hasta el año de 1964.

En el período de gobierno de Luis Torres Mesías (1964-1970), el Dr. Alfredo González Tamayo estuvo como director de este hospital por un período de 11 meses (del 22 de septiembre de 1964 a Agosto de 1965), dejando el cargo en manos del Dr. Edgardo Medina Alonzo. En esta época (1966) el Hospital Dr. Agustín O´Horán, comenzó a llamarse con el nombre de hospital escuela, pues en 1965 habían iniciado con la reestructuración, que culminaría con el establecimiento de las residencias y el internado rotatorio de posgrado. En este mismo gobierno, el Dr. Raúl Montalvo Escamilla fue nombrado director del hospital, en sustitución del Dr. Edgardo Medina; su labor que duraría aproximadamente un año (1969 – 1970), fue la de reordenar y levantar un inventario del hospital.

Modernización del Hospital Agustín O´Horán.

En el período de la gubernatura de Carlos Loret de Mola Mediz (1970-1976) fue nombrado el Dr. Luis Alberto Navarrete Ruiz del Hoyo, quien cubrió todo el sexenio del gobierno de Carlos Loret. El Dr. Navarrete con sus ideas modernistas coordinó la elaboración de los planos del nuevo Hospital Dr. Agustín O´Horán, ya que el local donde se encontraba el nosocomio tenía más de medio siglo de antigüedad. En esta etapa (1972) se inauguró el departamento de consulta externa, con múltiples consultorios, amplias salas de espera, aula magna y dos salones de clase, que le daban la categoría de Hospital Escuela. En ese mismo momento se inauguró el laboratorio de análisis clínicos, Rayos X con equipo de la época, la sala de urgencias de adultos y pediátrica, el archivo, el área enseñanza, la dirección y la administración. Desde luego que en la parte administrativa se establecieron los parámetros conforme a las nuevas disposiciones, mejorando los sueldos y estableciendo horarios.

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Hospital General Agustín O´Horán. Consulta Externa. Foto: www.meridadeyucatan.com. 2014.

Con Francisco Luna Kan como gobernador (1976–1982), el Dr. Ricardo López Hernández desempeñó el papel de Director del hospital. Esta fue una época de constantes gestiones para lograr la construcción de la torre hospitalaria.

Siendo Gobernador del Estado el General Graciliano Alpuche Pinzón (1982-1984), nombró al Dr. William Ramírez Baquedano director del hospital, en su gestión se inició la obra de construcción de la torre del nuevo Hospital General Agustín O´Horán, pero por razones económicas ésta se detuvo.

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Hospital General Agustín O´Horán. Torre Hospitalaria inconclusa. Foto: www.meridadeyucatan.com. 2014.

En la gestión como gobernador interino del Estado de Yucatán, Víctor Cervera Pacheco (1984-1988) nombra director del hospital al Dr. Roberto Quintal Galaz quien fungió en el cargo hasta 1985, posteriormente le entregó al Dr. José Iván Aguilar Vivas. En este período (1985-1986) se retoma  la construcción y se concluye en 1986. El nuevo hospital contaba con 328 camas y 10 especialidades y en 1988 se instituye el módulo de ortopedia con 30 camas. Para esas fechas el Dr. Rafael Pacheco Guzmán realiza la primera cirugía a corazón abierto con bomba extracorpórea. El Dr. Pacheco sería después director de este nosocomio. En esta época fue el inicio del proceso de federalización del hospital.

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Hospital General Agustín O´Horán. Torre Hospitalaria en funciones. Foto: Marco Palma, 2014.

En la gubernatura de Víctor Manzanilla Schaffer (1988-1991), fue nombrado Director del Hospital General Agustín O´Horán el Dr. David Pérez Loría (1988-1990), quien tuvo a su cargo la reconstrucción del hospital, ante los estragos que causó en el estado (septiembre de 1988) el huracán “Gilberto”. El hospital nunca dejó de trabajar y aún en espacios anegados, se continuó con la labor de servicio a la población más necesitada. En ese período se iniciaron los cursos de educación continua para actualizar y capacitar al personal. El Dr. Pérez Loría sería relevado de sus funciones por el Dr. Gregorio Cetina Sauri en mayo de 1990, quien fungiría como director hasta junio del 1991. En ese breve tiempo se trabajó en el equipamiento médico de las salas de hospitalización y de los quirófanos, se hicieron cambios en el sistema de enfriamiento y de las calderas, para lograr un funcionamiento óptimo de las mismas y se hicieron mejoras en las áreas de consulta externa y de urgencias.

En el gobierno interino de Dulce María Sauri Riancho (1991-1993), fue nombrado el Dr. Eduardo Patrón Amador director del hospital, el cual se dio a la tarea de ampliar la Consulta Externa y Urgencias, pues se empezaba a sentir el sobrecupo, además tuvo que hacerle frente a la epidemia de cólera morbo, que ganaba terreno entre los pobladores de Yucatán, pues en 1991 hubo 202 casos; en 1992 con 846; 1993 con 31; 1994 no hubo casos y parecía que había terminado la epidemia; pero en 1995 tuvo el pico más alto de la epidemia con 3,597 casos y 12 defunciones; en 1996 tuvo 186 casos y 1997 un sólo caso. En este período se inicia el programa formal de cirugía a corazón abierto. Recordemos que años atrás se había hecho la primera cirugía de este tipo en el hospital.

En el breve período del Gobernador del Estado Ing. Federico Granja Ricalde (1994-1995) fue nombrado para que cubriera la dirección el Dr. Efraín Ceh Gómez, habiéndose logrado, en el año de 1994, se le otorgara la certificación como Hospital Amigo del Niño y de la Madre. En este período también se instaló la tomografía axial computarizada, significando un gran avance para la población atendida por el hospital.

Víctor Cervera Pacheco, en ese entonces Gobernador Constitucional para el período 1995-2001, nombró director del hospital al Dr. Luis Solís Alpuche quien estaría como director del hospital por un breve período y se dedicó a la reorganización funcional del hospital. En 1997 es sustituido por la Dra. María Teresa Zapata Villalobos, quien dirigió la remodelación del hospital y el ordenamiento de la documentación del hospital, de acuerdo a las normas vigentes de Gestión de la Calidad de la federación, ya que en el año 2000 se llevó a cabo certificación documental. La Dra. Zapata entregó el cargo en 2001 al Dr. Russell González Canto, el cual estaría en el puesto por cinco meses.

Siendo Gobernador del Estado Patricio Patrón Laviada (2001-2007), hubo nuevamente tres directores del Hospital, del 2001 al 2002 el Dr. Hugo Ríos Rodríguez, de 2002 al 2005 el Dr. Luis Alberto Navarrete Jaimes y del 2005 al 2007 el Dr. Fernando Escalante Villamil.

En el período del Dr. Navarrete, de nueva cuenta una desgracia natural, ahora con el huracán “Isidoro” (2002), puso de relieve las más altas virtudes del hospital que, como siempre, mantuvo incólume su prestigio de servicio a la población más necesitada de Yucatán, pues en condiciones precarias dio atención médica con el mismo esmero de siempre. En un recuento de daños el titular del ejecutivo señaló que la infraestructura para la atención de la salud tuvo daños calculados en más de 37 millones pesos, “…habiéndose afectado la obra civil y el equipo médico del Hospital O’Horán…” Luego de este segundo desastre natural, se inició la planeación de un nuevo hospital que coadyuvara a atender a la población yucateca. Pero esta iniciativa no hizo que el hospital deje de avanzar y en 2004 se instala la mastografía y la clínica de displasia.

En el período del Dr. Fernando Escalante Villamil (2005-2007) se puede decir que se dio, una vez más, un impulso a la modernización del hospital, pues se remodelaron los Servicios de Patología y Rayos X. Se adquirieron tres elevadores y se impulsó la Telemedicina, enlazando a este hospital con los hospitales de Valladolid y Ticul.

En el año 2006 se realizó un evento conmemorativo de 100 años del Hospital Agustín O´Horán. El evento fue eminentemente científico, dando espacios para las manifestaciones culturales. En realidad en el año 2006 se cumplió el primer centenario de la inauguración del local porfiriano de Hospital Agustín O´Horán, pues el hospital ya llevaba el nombre del ilustre médico desde 1884, desde luego que en otro local, hecho que fue consignado en este evento por el Dr. Arturo Erosa Barbachano en su ponencia titulada “Semblanza del Dr. Agustín O´Horán y Escudero”

memorias

Memorias del primer centenario de la construcción e inauguración del edificio porfiriano del Hospital Agustín O´Horán. Foto: Marco Palma, 2014.

Con el período gubernamental de Ivonne Ortega Pacheco (2007-2012) el Dr. Rafael Pacheco Guzmán fue nombrado director del hospital y estuvo en el cargo hasta el año de 2012. En ese período, durante 2007, se remodela el área de oftalmología, en 2008 se amplía el servicio de urgencias de 24 a 56 camas e inicia el funcionamiento de una cámara Hiperbárica y la construcción de un espacio para el servicio ampliado de los pacientes que la requieran. En 2009 inicia los trabajos de la ampliación de la torre hospitalaria, con espacios para 90 camas, tres quirófanos, seis camas de recuperación y seis de terapia intensiva. Además, se iniciaron las construcciones de tres áreas, la Unidad de Especialidad Médica (UNEME) Cirugía Ambulatoria, la Unidad de Especialidad Médica (UNEME) de Oncología y la Cámara Hiperbárica. La  UNEME de Cirugía Ambulatoria, ha sido la única puesta en funciones en octubre de 2010 y cuenta con áreas de espera, consulta externa de cirugía, salas de cirugía y litotricia, áreas de recuperación de pacientes diferenciados en hombres y mujeres, de consulta externa y tratamiento para pacientes con paladar hendido y labio leporino, laboratorio de prótesis, central de equipos, esterilización, áreas de apoyo y casas de máquinas. También en 2012 se inició con el servicio de hemodiálisis, en un nuevo espacio ubicado a un costado del área de urgencias, consta de 10 camas y equipo especial para realizar el proceso de hemodiálisis.

En el año de 2007 inició una nueva etapa de la vida del hospital y de los yucatecos, pues ahora empezaba a dar servicio a los derechohabientes del Sistema de Protección Social en Salud (Seguro Popular), quienes paulatinamente se irían integrando a este servicio de salud, hasta llegar en 2012 a 960,891 yucatecos afiliados, lo cual sería de gran importancia en la modernización del hospital.

2014

Hospital General Agustín O´Horán. Maqueta de la ampliación de la Torre Hospitalaria. Foto: www.meridadeyucatan.com. 2014

Directores

Directores desde 1970 a 2006, en la celebración del “Centenario de la Fundación del nuevo Hospital Agustín O´Horán”. Foto original de Elda Cardoz.

edificio

Hospital Agustín O´Horán. Frontispicio del edificio porfiriano construido entre 1902 y 1906. Foto: www.meridadeyucatan.com. 2014.

COLOFÓN

He tratado en esta reseña histórica del Hospital Agustín O´Horán ser lo más fiel posible con las fechas, el orden de los acontecimientos y dar evidencias de ellos. Desde luego que existen innumerables hechos en torno al nosocomio, que bien valdrían para iniciar, de nueva cuenta, la labor de los historiadores de la medicina.

Este trabajo se realizó con la amable contribución de los Ex Directores del Hospital, siendo fundamental para completar los relatos históricos y los ajustes de fechas la participación del Dr. Luis Alberto Navarrete Ruiz del Hoyo, Dra. María Teresa Zapata Villalobos, Dr. Luis Alberto Navarrete Jaimes, Dr. Fernando Escalante Villamil, Dr. Rafael Pacheco Guzmán, Dr. Gregorio Cetina Sauri, Dr. Eduardo Patrón Amador, Dr. William Ramírez Baquedano, Dr. David Pérez Loría y Dr. Luis Solís Alpuche.

La realización tomó como base bibliográfica el artículo “Apuntes para la historia del Hospital O’Horán de la ciudad de Mérida, Yucatán, México” del Dr. Alejandro Cervera Andrade, publicado en la Revista Biomédica 2001; 12:63-74.

Así mismo, consideró los relatos que, en el artículo del mismo nombre, hace el Dr. José Luis Rodríguez Echánove, subdirector médico del Hospital Dr. Agustín O´Horán, 2014.

También tomó como elemento documental las actas del Patronato de Asistencia Social, 1942 – 1970.

Finalmente agradezco la contribución de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma de Yucatán por el acceso a los archivos de la Fototeca Pedro Guerra, lugar de donde se obtuvieron gran número de las fotografías expuestas en este trabajo.